Dormir en la calle, en un cajero o en condiciones indignas no puede normalizarse
El sinhogarismo no es un problema aislado ni una cuestión que pueda resolverse con buenas intenciones.
Es una realidad dura, compleja y profundamente injusta, que exige coordinación entre administraciones, compromiso político y medidas que se puedan ejecutar de verdad.
En el pleno apoyamos la moción, pero también dijimos algo muy claro: no queremos más diagnósticos ni más declaraciones vacías si no vienen acompañadas de presupuesto, plazos, objetivos concretos y resultados.
Porque cuando hablamos de personas durmiendo en la calle, en cajeros o en condiciones indignas, hablamos de dignidad, de derechos básicos y de una responsabilidad pública que no puede seguir aplazándose.
Trabajamos para que se gestione correctamente el dinero público.
El sinhogarismo no es un problema aislado ni una cuestión que pueda resolverse con buenas intenciones.
Es una realidad dura, compleja y profundamente injusta, que exige coordinación entre administraciones, compromiso político y medidas que se puedan ejecutar de verdad.
En el pleno apoyamos la moción, pero también dijimos algo muy claro: no queremos más diagnósticos ni más declaraciones vacías si no vienen acompañadas de presupuesto, plazos, objetivos concretos y resultados.
Porque cuando hablamos de personas durmiendo en la calle, en cajeros o en condiciones indignas, hablamos de dignidad, de derechos básicos y de una responsabilidad pública que no puede seguir aplazándose.
Trabajamos para que se gestione correctamente el dinero público.